de las personas mayores

#MOVIMIENTO 3: “Expertos artesanos de la participación”

Posted on Actualizado enn

buzz_lightyear_toy_story_3

Cristina, Margari, José Antonio, Ángel, Emilio, Adelaida, Miguel, Ana, Carmen, Félix, Ramón, José María, Patricio, Rafael, Mercedes, Marcos, Rosa, Angelines, Felipe, Enrique, Ismael, Victoriano, Pedro, Cecilio, Mª Jesús, José Luis, David, Fermín….y muchos de los que ahora nos seguís desde otro lugar, mi apreciado Alberto, y mi querido y amigo Lorenzo.

Son más de 22 años los que vengo trabajando y compartiendo recorrido con el MOVIMIENTO asociativo de las personas mayores en Bilbao. Hace no muchos días echaba la vista atrás y recordaba a estas asociaciones, cómo eran, cómo han sido, cómo son y cómo serán. Me pareció entonces que observar su recorrido, era una forma de dibujar el recorrido que ha sufrido el movimiento de la participación ciudadana en general, en estos últimos 25 años.

Los orígenes de la mayoría de ellas, nos lleva a reconstruir un movimiento que nacía con clara intención reivindicativa y luchadora, que forzó e impulsó el desarrollo local de nuestros barrios, la democratización de nuestras escuelas, la emancipación de muchas mujeres…Recuerdo contar a Margari, su pelea en la escuela para que sus hijas pudieran vestir pantalón, hablar euskera, e incluso su inmensa satisfacción en la negociación de los derechos de las viudas y de las huérfanas de la guerra.

La participación ciudadana sirvió como presión, como evaluación y “tirón de orejas” constante para el gobierno. Una participación espontánea nacida de la necesidad misma de participar para resolver las necesidades básicas de vivienda, de alimento y de salud que afectaban a la gran mayoría (algo más en la periferia), y que hacían de esta necesidad causa común. Por ello gran parte de estas asociaciones de mayores tuvieron su origen en movimientos vecinales, parroquiales, por decir de alguna manera “más generalistas”, el privilegio de la especialización, sólo pudo venir después …

Y llegó.  Llegaron esos maravillosos años pre-crisis, de “confortable estado de bienestar”, donde una vez cubiertas las necesidades primarias (por supuesto limitando la opinión al microcosmos de Bilbao), ocuparon lugar otras necesidades de carácter más espiritual, altruista, donde el reto principal consistía en alcanzar cuotas de “calidad máxima”, de “mejora continua”, en educación, servicios sociales, sanidad, cultura.

Qué tiempos aquellos en los que se empleaban los dineros de las Cajas de Ahorro en ayudar a los niños a soñar e interpretar las estrellas, a realizar sus propias películas, a escalar las pirámides alimenticias sanas y equilibradas, a ser solidarios con los que estaban más allá de nuestras fronteras, a confiar en grandes palabras como la tolerancia o la igualdad de género. Como no añorar aquellos dineros públicos que subvencionaban viajes, excursiones y comidas conmemorativas de estas y otras asociaciones, donde la sanidad se servía a la carta, y la justicia llegaba a tiempo y sin costas.

“Hasta el infinito y más allá”….

        Pero la evolución, o mejor dicho la des-evolución que hemos construido entre todos y todas, nos lleva ahora, en tiempos de CRISIS, a retroceder en el tablero de nuestro “juego de oca” particular, y volver a los orígenes y esencia del movimiento participativo: la reivindicación y la lucha, más intensa si cabe aún, porque luchamos no por unos nuevos derechos, sino por los derechos perdidos. Y volvemos a tirar piedras por una vivienda digna, por un empleo, por una educación y una sanidad al alcance de todos. Ahora es más duro todavía, porque nos habíamos acomodado a una buena vida, y aspirábamos  a una mejor. Por ello es urgente no estar quieto, movilizarse y movilizar. Hoy más que nunca tiene sentido y es necesaria la participación activa, cada uno dentro de sus posibilidades y oportunidades.

Y a vosotras mis queridas asociaciones de mayores, os toca volveos un poco más generalistas de nuevo, juntaos con otras edades, con otras causas. Necesitamos de vuestra fuerza y experiencia.

Vosotros sabéis y podéis,

¿A qué sí amigo Lorenzo?

Anuncios